En el inmenso desierto, en lo oculto de los páramos, nací entre las luces del verano.
Volaré entre tantas tinieblas, como siempre lo he hecho, variando en el vuelo con el viento.
Pero en medio de algo, tal vez un rescate, o alguna aclamada salvación, no podía dormir con tantos movimientos violentos.
Soñaba con una esperanza dada por mis manos, esperando méritos de mis acciones.
Pero cuando alguien menos lo espera, nace una condena de muerte, ella reclamando "eso es mío"
Aislado le digo "eso ya se sabe, nuestra capacidad de amar no es coincidencia en esta vida"