lunes, 13 de octubre de 2025

netemachiliztli


Sufría un insomnio en mi sueño, un barco que no aterriza en los cielos.
En esos sueños solía aparecer un vil ser, un destructor de emociones.
Escapando del cuarto de mis más profundos pensamientos, me veo acorralado por una pared blanca, quién anunciaba mi desespero del alma.
Al otro extremo del cuarto había un barranco. Mirando abajo veo, veo las rocas que eran nada más que escombros de una ansiedad latente.
No veía escapatoria, no tenía.
Este monstruo sacado de mis peores pesadillas se acercaba de forma escabrosa, rompiendo cada escaso metro de cordura que nos dividía.
"Tus pensamientos de esperanza no van hacía ningún lado" dice de forma hiriente.
"Sólo soy un hombre ansioso entrado en tiempos difíciles, no tengo paz en ningún segundo. Batallo contra mi mismo en un campo de guerra que se me hace familiar pero es invisible para el resto, sólo yo sé lo contradictorio que puede llegar a ser mi alma. Por un lado quiero rendirme pero mi corazón no quiere ceder ante tal sentimiento, entre eso apareces tú como un cruel mediador, ¿Porqué siempre apuestas por la ira y los malos momentos? Recojo mis pequeñas alas del basurero dónde empiezo cada vez que arruino todo. Entonces, ¿Es la vida un conjunto de estrellas? Si es así, ¿Son demasiadas altas para poder mirarlas? ¿O demasiadas bajas para poder tocarlas? Mis penas se van alejando."
Entonces cruje el suelo y se abre la tierra, fué un espectáculo impresionante, tan impresionante que ví la luz de una esperanza.

Locura por un sueño

Los días pasan de imprevisto. Los días pasan bajo el Sol imponente y se esconde al deprimirse y ahí es cuando caen las gotas. Es el terror d...