jueves, 25 de julio de 2024

el amor fué acribillado

Caminando por las calles vacías de mi alma, nace otra persona, dejando huellas que no se ven.
Las ventanas estaban cerradas, nadie podía abrirlas. Mis manos estaban cansadas.
Entonces me encontré con el amor. Lo habían acribillado, de forma elegante y cruel.
La vida me pedía que resolviera el caso.
Sólo era un chiste mal contado, una sonrisa quebrada por las tristezas del pasado.
Una decisión incoherente nos iba a mandar directo al basurero una vez más.
Perdía el conocimiento, la habilidad para armar el rompecabezas. Sabía que si no volvía casa con la respuesta, sería mí perdición.
Las calles eran oscuras, caras visibles se veían desde la lejanía, se borraban con la luna.
Me subí al Mercedes, mientras veía como caían lentamente las paredes.
Conduje hacía la esperanza que no volvía desde su descanso. Buscándola, tenía la idea de volver a verla, más nunca apareció. Sólo dejó un mapa con una llave dorada.
Tuve la culpa, la verdadera razón seguir con este caso, no podía desperdiciar la oportunidad que se me dió para arreglar las cosas, antes que sea demasiado tarde como para intentarlo.
Mi Mercedes explotó, iluminando las calles con el fuego ardiente que había en su interior.
Los días pasan y para mí son todos iguales, ¿Cuándo será el día cuándo los días se detengan y pueda avanzar? Ni el destino tiene las respuestas a todas las incongruencias que deja la vida, incluso si diera con una respuesta, no sería completa.
Dí con la dirección. Un pequeño edificio, dos pisos, rojo como la sangre y de forma cuadrada.
Había un cartel gigante que decía "el amor desapareció, ya nada es igual".
Sólo ahí supe lo que era el terror, mí ser entero se congeló en la cápsula del tiempo.
El amor fué acribillado, acribillado fué el amor.
La mera existencia de la vida se diluye en la agonía del odio y el sufrimiento. Si tan sólo supiera como resolver esto, no estaría en cumbres tan escaladas, ni tanto tiempo perdido.
El cielo empezó a brillar un amarillo tormentoso. Tenía la leve sospecha de que todo acabaría mal.
Todos mis problemas están en este cuarto, encerrados para no salir, para no herir.
Murió la noche y llegó el día. Pero no hay que temer, la Luna volverá a nacer.
Perdí los estribos, la concentración. 
Entonces en eso caigo desplomado, lleno de sangre por el suelo. Mi cabeza da vueltas. Podía sentir el abrazo de la muerte, quién me estaba llamando. 
La ira, ella me había fulminado con su escopeta.
¿Me encontraré con el amor algún día?
La ira no lleva a nada bueno, sólo pedir a la vida que se acabe.

lunes, 22 de julio de 2024

Él gobernó su pequeño mundo de tiranía

El mundo estaba vacío.
Sólo había un polizón en una fuga mortal.
Escapando de si mismo.
Encontró en su huída a la esperanza.
También escapaba de un tal odio.
Huyeron de la escena.
Borrando sus huellas del suelo.
El amanecer los pilló de imprevisto.
Ya los estaban buscando a los dos.
Sin escapatoria se toman de las manos.
Fulminados por las balas.

viernes, 19 de julio de 2024

Los soldados se preparan para la guerra

¿Llegaré algún día?
Estoy lejos de casa.
Cansado.
Bombardeado.
Algún día veré crecer los árboles que planté.
Llegarán al cielo donde podré tocar las estrellas.
Algún día esas lágrimas tendrán que ceder.
Y yo sabré que es normal perder.
.........
Los dados están puestos.
Y los tiranos gobiernan nuestro mundo.
¡Tristeza!
¡Pena!
Las cicatrices nos recuerdan mejores tiempos.
........
Un rayo de esperanza.
Los soldados se preparan para la guerra.
De sus propios demonios.
¿Volverán a casa?
.......
Una pequeña casa en el campo.
El trigo parece finas líneas de oro.
Un error que hirió mi corazón.
Sé que si sigo así, no podré olvidarte.
Sabes lo tonto que soy.
Desde que fuiste a combatir.
Ya no sé cuál es mi nombre.

Revólver .357 Magnum

La vida pasa por el puente que alguna vez estuvo destrozado, esperando las escaleras del cielo.
Miedo.
Miedo de abrir mis alas y enfrentar la tormenta salvaje.
Pero el miedo da valentía.
El tiempo avanza pero se estanca. Se estanca dentro de un basurero de recuerdos obsoletos.
Este crimen desolador abruma a la ciudad entera.
Soy un detective, un hombre de pocas acciones.
Y esa dulce melodía, podría apostar que lo escuché ayer, en mis sueños, dónde nadie podía hacerme daño.
Más ella aparece en esos sueños.
Era una loca.
No tenía control.
De forma repentina me llama, exclamando auxilio.
Entonces ella decidió encañonarme con su revólver .357 Magnum.
El arma escupió una bala con mi nombre.
Recuerdos venían a mi mente.
Tristeza incontenible.
Era cómo un riachuelo secándose de a poco.
Dejando a los árboles a su suerte.
El Sol se esconde.
Ocaso tranquilo.

jueves, 18 de julio de 2024

Entre la agonía de vivir y la dicha de morir

Todos contemplamos nuestras raíces, mientras nuestras pétalos se marchitan. Sólo nosotros sabemos la verdad de lo doloroso de vivir, lo mismo de siempre.
Tocamos el timbre esperando que nos abran la puerta, pero al notar que no nos abrirán, entramos por la ventana trasera. 
La vida se hace más vieja, y con ello los sentidos se ponen más torpes. Mientras que la muerte sólo declara descanso al más justo.
Bajo tormentas el amor se enfría bajo ilusiones que nunca llegaron a ser, nunca llegaron a tocar el cielo.
La muerte sólo tiene 3 intentos para llevarme, bajo el frío acero de su espada. Llenarme de mentiras en la cabeza y decir aquello que traté de ocultar hace mucho. Sólo desear ser una estrella más del cielo enorme. Ser la roca que se refrescan con los chorros de los ríos.
La muerte sólo tiene 2 intentos para llevarme, con sus garras putrefactas, llenas de odio y rencor.
Que mi madre nunca falte y que mi padre sepa que es la gloria, que mis hermanos conozcan la felicidad y mis pies el camino correcto.
Más la muerte se llevó todo, bajo mi desesperación de buscar una esperanza que tal vez nunca llegue. Me arrebató todo lo que quería.
Muerte, ¿Acaso es tan importante mi alma para que te la lleves? 
Muerte, ¿Acaso no sabes de piedad y amor?
Eres una muy mala persona, pues todo lo que yo quería se fué, incluso la esperanza está moribunda a mis pies.
Pues, algunos dicen que las grietas de una vasija las hace más valiosa, otros que su valor se perdió.
Pero, ¿Es necesario ponerle valor a todo? 
Cuando todos valemos algo por la vida.
La muerte sólo tiene 1 intento para llevarme.
Sabe cuándo respiro, cuando pienso. No hay ninguna criatura que no sea condenada a un aviso horrendo, la de morir algún día.
La muerte da descanso, más deja melancolía por los pasillos rojos del corazón. Lo retuerce de dolor, hasta algún día quizás, morir de pena.
Oh, muerte. 
Que no te cansas de darme consuelo con tus palabras grises.
Oh, vida.
Nunca sabremos porque tienes que irte.
Oh, ser humano.
Que tienes que aguantar los golpes de la vida y escapar de las fauces de la muerte.
Yo no puedo escapar. Estando en una pieza solitaria supe que estaba condenado a muerte.
Más me hacía la pregunta de dónde estaría la vida.
¿Huyó? ¿Murió? ¿O el miedo la hizo esconderse?
No importa como se dieron las cosas, nosotros estamos agradecidos de tener a la vida, cubierta de esperanzas por un nuevo amanecer.
Pero la muerte tiene planes malévolos en cuánto cosechar su siembra. 
Escapar no es mi destino, manejado cómo un títere por él público.
Esperanza, dile a la vida que vuelva a su rumbo.
Que vuelva a su rumbo a casa, donde siempre estuve esperando.
Hasta volver a encontrarnos.

Un llanto estúpido detrás del Sol

La vida son sólo fragmentos rotos que caen al suelo.
Sabía que si no las recogía, mi vida acabaría de forma abrupta. 
Pensar en el mañana no me da esperanza alguna, da pánico sentir el pasar del tiempo en cada cabeza, en cada alma.
No sabía que hacía con mi propia vida, es como si alguien más pensara por mí, ya no soy quién solía ser.
Ni ese tal era tan bueno ni tan noble.
El Sol ya no respondía a mis llantos, algo no estaba bien. Eran simples llantos estúpidos detrás de él.
Buscaba la atención de la Luna, más mi búsqueda fué en vano.
Entonces de esa sofisticada limosina bajó ella.
Un metro noventa, tacones y prendas caras.
Prometió rearmar mi pequeño mundo.
Dijo que le preocupaba.
Que soy único.
Más esos no eran sus planes.
Era la muerte.
Ella me quería llevar.

Detrás de la parca negra (noir)

Los días pasan como mariposas en mi cabeza.
No existe callejón oscuro que no pueda ser iluminado.
Ni un corazón que no pueda ser sanado.
El miedo aparece.
Pero el alma permanece.
Entre convicciones de valentía.
........
He sido contactado para resolver un crimen sin nombre, un viaje sin destino.
Es una chica jóven, una actriz con un potencial para el canto. Solía cantar por unos dólares en un bar, cerca de la avenida Dumbo. 
Se dice que su belleza cautivaba a los más soberbios.
Mi misión era impartir justicia y atrapar a su asesino pero en esta ciudad nada está garantizado.
Sabía que si no resolvía el caso, sería el fin de mí carrera.
Me movía en las calles frías tal cómo una moneda de plata girando en la oscuridad. 
Mirando las fotos del crimen, divisé un ángel en la cara de esta chica, cómo si siguiera viva, viéndome.
Tal vez sabía cosas de mí, nos habremos encontrado en una vida anterior.
Mi mente fría analizaba los datos del caso, podía imaginar cómo fué todo. Ya tenía a su asesino cerca.
Los días van y vienen, y los homicidios no sé detienen.
Me preparo para salir, me veo en mi reflejo.
En el veo a un hombre gris, diciéndome.
"¿Porqué lo hiciste?"
Mi cabeza me dolía tanto, cómo si una bala me atravesara. Tenía miedo verme otra vez, pero la escalera al cielo se derrumbaba más rápido que un cigarro barato en apagarse en el suelo.
"¿Porqué mataste a esa joven?"
Supe desde ese momento que me estuve volviendo loco, tratando de capturar al culpable, cuándo fuí yo mismo el autor del crimen.

Locura por un sueño

Los días pasan de imprevisto. Los días pasan bajo el Sol imponente y se esconde al deprimirse y ahí es cuando caen las gotas. Es el terror d...